ERGO SUM
Solo,
Yo existo.
Aquí, en medio de la soledad y el silencio;
dentro de este traje espacial que es
el cuerpo que me he provisto.
Solo,
Yo Soy.
Puedo darme cuenta de ello, puedo pensarlo
y sé que Yo Soy el que en este momento
se esta pensando y es la mano de mi cuerpo
la que está escribiendo.
Esta reflexión, por primea vez, no es de mi mente,
no es intelectual.
Yo Soy escribiendo,
Yo Soy sintiéndome. Aquí, ahora,
escribiendo para declarar que pienso y siento que
el ego no existe,
tampoco aquello que llaman personalidad.
Ni puede mi mente actuar independiente de mí,
ni son mis emociones las que me dominan,
ni es mi cuerpo físico haciéndose con el mando
a través de mis deseos.
Siempre he sido yo
identificándome con todo aquello que yo no soy,
producto de mi inmadurez y condición
de infante cósmico.
Y aquí estoy,
por primera vez conciente de la necesidad
de liberarme de aquello que no soy,
con lo cual me he identificado
tantas y tantas incorporaciones.
Dispuesto y disponible a asumir
la condición del que Yo Soy,
recordándome, despertándome
a la esencia sagrada y trascendente que
Yo soy,
al por qué estoy aquí y cuáles son
mis orígenes en tanto eterna es la vida.
Solo, Yo Soy
en medio de ésta, al fin, dulce soledad y silencio.
Haciéndome conciente de la carga de milenios
de creencias, prejuicios, seudoverdades,
carencias, necesidades, culpas, miedos, frustraciones,
dolores, deseos, anhelos y aspiraciones
que me han mantenido anclado y me han atraído
una y otra vez a este plano de manifestación.
Aquí estoy
abriendo los ojos y emitiendo el primer sonido
desde el que verdadera-mente Yo Soy;
sagrado, eterno,
iniciando el camino de regreso a casa.
Hoy he dado el primer paso,
sé,
que ya no podré seguir culpando
a mi mente condicionada, ni a eso que llaman ego
ni a mi cuerpo emocional ni mucho menos a otros.
Sé,
que a partir de este instante Yo Soy el responsable
de todas y cada una de mis acciones y
de los efectos que ellas generen.
Lo asumo y procuraré actuar cada día,
más en consecuencia con ello.
Que así sea,
así es
Hoy,
se activó la trillonésima célula
que hace posible este mi despertar, y sé,
que el Tzolkin ha sido su precipitador.
Por ahora,
no tengo más que agregar.
Haya paz en vuestros corazones.
La Federación Galáctica viene en paz.
