
Es cierto. En los últimos 60 años, la humanidad actualmente in-corporada, ha dado pasos gigantescos en torno a su evolución. Hace 60 años, el hombre no había llegado a la Luna ni sabía todo lo que hoy sabemos de Marte, Venus e incluso Plutón. No sabíamos qué era y cómo estaba estructurado eso que llamamos ADN y la Física Cuántica era sólo “El aspecto esotérico de la ciencia”.
El anterior Papa católico no había desahuciado el infierno ni el Islamismo se había constituido en el “maniqueo enemigo de Occidente”.
No se hablaba de ecología, ni de Greenpeace; sólo Jacques Cousteau hacía esfuerzos por adentrarnos en las profundidades de las otras formas de vida. No teníamos Internet, blogs ni facebook y demases. Hace 60 años aún ni siquiera se incubaban fenómenos como Los Beatles, los gurús hindúes, mayo del 68 y la inmolación de Regina en México; no teníamos un Woodstock ni un “Atomkraft? Nein danke”; las librerías estaban vacías de toda la literatura mística, metafísica y esotérica que hoy llena las vitrinas de tantas.
En fin, son tantas las cosas que no teníamos y que ahora pareciera ser que sí. Antes teníamos dinero y le llamábamos “circulante. Hoy un plástico y muchos 01010101 mostrándonos nuestro saldo.
Hace escasos 60 años hablábamos de “nosotros” y lo colectivo era lo que nos permitía alcanzar objetivos comunes. Hoy eso no existe; las grandes corporaciones digitan nuestras vidas y embotan nuestras mentes en una distorsión del concepto de “individuo” a través del consumo y el estímulo exacerbado de la sensorialidad y la sensualidad.
Hace 60 años, éramos menos. Hace 60 años, ganábamos más y a veces nos alcanzaba. Hace 60 años, habíamos conquistado 8 horas para el trabajo, 8 horas para el esparcimiento y 8 horas para descansar el cuerpo y la mente. Sin embargo nuestro silencio abolió esos derechos.
Es cierto, pareciera ser que hemos avanzado. ¿Pero quién ha avanzado y hacia dónde?
No es menos cierto, y es aquí donde entramos en el territorio de la ilusión, que el “Sistema Global que nos rige” es cada vez más perfecto y se ha ido apropiando de todos aquellos tiempos y espacios que pensábamos haber conquistado en nuestro viaje hacia la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.
Muchas mentes pre-claras fueron las que nos condujeron hacia los logros, pero esas mentes ya no están. Ya no hay líderes que nos muestren el camino y la dirección hacia donde dirigir nuestros pasos. Nos sentimos cada vez mas vacíos. Impotencias, frustraciones y carencias digitan nuestras conductas.
Hoy, 20 de enero del 2009, en los Estados Unidos de Norteamérica, presenciaremos expectantes la entronización de una “nueva esperanza”. A partir de esta fecha, los sueños, ideales, anhelos de justicia y paz del 66% de la Humanidad, estarán sobre los hombros de un solo hombre:
BARACK OBAMA
Semilla 3 vinculante del servicio

El otro 33 % de la actual humanidad in-corporada, continuaremos haciendo nuestros mejores esfuerzos para recobrar nuestra memoria ancestral y el Poder de hacer que las cosas ocurran por y para nosotros mismos.
Somos el 33 % que continuará haciendo conciencia de que nada cambiará afuera en tanto no cambie yo. Y eso, es una simple ley de la física y de la metafísica. Si yo asciendo todos ascienden conmigo. Al levantar un vortex de una red, todo a su alrededor asciende como efecto.
Tal vez Obama sea el líder y conductor que hoy necesitamos. Tal vez Obama sea otra nueva frustración. Tal vez Obama sea la nueva semilla de nuestro “atinar”
¡Tal vez!

gracias, ahora me siento más acompanada