Nadie va en busca de nada cuando emprende un viaje. El viaje es inherente a la búsqueda de aquello que pensamos, sentimos y decimos nos falta, iniciando y procurando en cada viaje, encontrar aquello que creemos nos hace falta en el lugar donde moramos. El viaje es una consecuencia directa de nuestras carencias así como de nuestras falencias; buscamos encontrar el complemento de nuestras energías y prioridades y ganar conocimiento y sabiduría.
Encontrar lo que no nos ha sido dado en casa, en la familia, en la ciudad, en la nacionalidad y/o en el territorio donde hemos, libre y voluntariamente, decidido evolucionar y ascender.
El viaje finaliza, todo viaje finaliza, cuando encontramos lo que buscábamos, cuando activamos nuestra energía complementaria. Cuando descubrimos que todo lo que necesitábamos saber y conocer ya estaba en nosotros, siempre había estado allí.
El viaje termina cuando me encuentro con quién Yo Soy.
