“Muerte” es una tremenda palabra, muy poderosa. Su sola verbalización esta llena de filos, dientes o grandes puños que fisuran nuestra realidad. Y aunque ya tengamos la triste capacidad de comer mientras veamos muerte a cada minuto en las noticias, es en nuestro mundo personal, donde la muerte toma su real y devastadora forma. Por supuesto que no hablo sólo de la muerte física. Contra esa no hay mucho que hacer y, francamente, creo que no vale la pena pasarse una vida entera pensando en cómo va a ser después.
“Morimos a cada instante” podría ser más que una bonita frase si consideramos, por ejemplo, que todas las células que forman la epidermis se renuevan por completo cada 2 semanas, o las del estómago, sólo cada 3 días. Literalmente el cuerpo humano en su totalidad, no vive más de 10 años. La muerte no es morir. De hecho, esa frase en sí es una gran muerte, porque supone la aniquilación de un conjunto de creencias relacionadas a la muerte como el fin absoluto. La muerte entonces es un viaje, un túnel, un pasaje entre un estado y otro. La pauta que marca el fin de un ciclo para dar paso a uno nuevo. Cuando logramos darnos cuenta de ello, no sólo entenderlo sino que “aprehenderlo”, es cuando comprendemos que la muerte entra a nuestra vida en mil y un formas. Desde que entramos al colegio, salimos de la universidad, vivimos solos, iniciamos o terminamos relaciones, cambiamos de trabajos. Todo es muerte y por supuesto, vida.
Enlazador de Mundos.
En el Tzolkin este Sello que se asemeja a un cráneo humano, representa el umbral entre las vidas y llama a “vincular las partes”, entendiendo la vida como un sinfín de ciclos que comienzan y terminan.
Te acordarás de muchas muertes que celebramos con muchas ganas. Pero varias otras implican valor, determinación. Como el típico ejemplo de dejar de fumar bajando las dosis, lo que sólo se convierte en un desgarro mucho mayor. Son estas muertes las que deben sacar lo mejor de nosotros. Nuestra capacidad, nuestro poder de romper la inercia, desapegarnos y confrontar nuestros miedos, entendiendo que lo nuevo que aparece más adelante, sólo puede ser mejor.
Me despido con tres ejemplos de lo que para mí son poesías dedicadas a la muerte, tres películas que si ya vieron, siempre verán una vez más y que muestran la muerte en todas sus dimensiones. Una muerte que si realmente es un esqueleto con capucha y horqueta, seguro también tendrá que morir.
La Fuente (Darren Aronofsky): Una película hermosa acerca de tres historias que se cruzan en la muerte y el dolor de tenerla cerca. Además cuenta con una increíble banda sonora a cargo de Clint Mansell.
Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Michel Gondry): Una vertiginosa historia que nos muestra una de las muertes más conflictivas. Terminar una relación de pareja.
Into the Wild (Sean Penn): Muchas veces buscamos a la muerte. Creemos que está en algún lugar o en algún acontecimiento particular. La banda sonora es de Eddie Vedder, vocalista de Pearl Jam.
Más allá de los sueños (Vincent war): Una historia que nos muestra las implicancias de la muerte en nuestras vidas. Temas como la depresión y el suicidio se mezclan en una onírica película. Una gran dirección de arte y una mejor banda sonora.




3 grandes peliculas agregaria mas alla de los sueños (whats dreams may come) que habla sobre este mismo tema.
Esta muy bonita la pagina, muchas buenas vibras para ustedes
Consuelo, disculpanos por demorarnos en responder, pero ya subimos la película que nos recomendaste gracias por tu aporte y sigue visitando la página.
YO CREO K DEVEMOS DEJARLOS EN LAS MANOS DE DIOS EL UNIKI DIOS VERDADERO EN KIEN PODEMOD CONFIAR DE VERDAD EL NUNKA NUNKA DECEPCIONA A SUS HIJOS LOA AMA…