No como carnes rojas, blancas, mariscos , moluscos desde hace ya unos 8 meses, pero no me gusta decir “yo soy vegetariano”. Yo soy esto, yo soy lo otro, es volver a amarrarse una y otra vez a cánones preestablecidos. Yo soy Andrés Zaldúa, y desde hace unos meses he comenzado a sentir los beneficios de una alimentación más sana.

En todas las culturas, el Sol tiene un papel más que protagónico.
El Chilam Balam recita: “El Sol es el dador y el quitador de la vida”

El título de este post viene de uno de los talleres con Hernán. Hablábamos sobre el Sol que reconocíamos al mirar en la mitad de una Naranja. Efectivamente, el Sol está en nuestra vida y en todo lo que nos rodea, entregando su energía para el desarrollo de todas las formas de vida. Evidentemente son innegables los miles y millones de procesos que confluyen para su creación, pero basta profundizar sólo un poco para entender que, sí, somos Sol envasado.

Retengan ese concepto sólo un poco más. Un lomo en tu plato listo para comer vino de un animal que se alimentó de pasto, pasto que creció directamente gracias a la energía del Sol, no así el animal. La conclusión pareciera ser entonces, que mientras más cerca de la fuente, más directa y sin intermediarios será nuestra alimentación.

En el Tzolkin este Sello Solar se llama Serpiente y representa a la energía vital, energía almacenada en la base de nuestra columna y que a través de nuestros chakras, moviliza la vida y todos sus procesos.

Sé que esta reflexión puede sonar fuera de los parámetros de nuestra sociedad, y más lejos aún, de nuestras políticas de alimentación. Pero también no es menos cierto que e “el camino” nos encontramos con prácticas o herramientas para nuestra salud física, mental y emocional, como el Yoga, el Tai-Chi, la meditación y otras (de las que por supuesto hablaremos más adelante), que demandan una alimentación más sana, a medida que las prácticas se intensifican.

Es un gran error e ignorancia pensar que los vegetarianos sólo comen “pasto”. Conoce los alimentos y maravíllate con las posibilidades y sabores.

Este post no es para que comiencen a comer pasto ni se hagan pránicos. Este post simplemente busca concientizarte acerca de todo lo bueno que trae consigo una alimentación sana. Y comenzar significa dar el primer paso, y luego, sólo un paso a la vez. En el enorme rango entre la comida chatarra y el Prana siempre podrás avanzar un poco. Si hace un tiempo está en tu cabeza y en tu corazón, el tener una nutrición más acorde a tus necesidades, hazlo cuidadosamente, con toda la información a la mano y lo más importante, gradualmente. Más allá del temor a enfermarse, siempre existe el temor a morir como un carnívoro y nacer como un vegetariano, pero en el camino verás la cantidad de mundos que se abren, al conocer las familias de alimentos y sus combinaciones. Porque así es, hay un mundo por descubrir más allá de la carne con arroz o la hamburguesa con papas fritas.

Me despido esperando haberles entregado un buen consejo. Los invito a dejar sus comentarios y experiencias. Y estén muy atentos, porque la alimentación tendrá un lugar importante en este blog.