Al hablar de “Tzolkin”, muchas personas hacen referencia inmediata al Calendario 13 lunas propuesto por José Argüelles. Es necesario entender que ese sincronario es una “interpretación” que el propio Argüelles hace del Tzolkin. Así mismo, otros investigadores como el Obispo Diego de Landea, Thompson y Berríos han hecho su propio aporte para entender la cosmovisión Maya. Hernán Acosta, autor de Tzolkin, las 33 claves ascensionales Maya, plantea su personal visión y vivencia de lo que el Tzolkin es. Ella, basada en una nueva fecha de sincronización (5 de junio) y las razones para ello son las siguientes:
- Existe concordancia entre los investigadores en que alrededor del 22 de diciembre de 2012 sería la fecha indicada en las estelas Maya como el día del fin de la cuenta del tiempo, cuando se complete el Baktún 13. Un Baktún es un período de 144 mil días, unidad de medida que forma parte de la llamada Gran Cuenta o Cuenta Larga, la que es equivalente a 5.200 años de 365 días cada uno, ó 7.300 ciclos de 260 días cada uno.
- Los Maya llevaban un registro del tiempo por ciclos, donde cada uno de ellos está formado por 13 Baktunes de 144 mil días cada uno. Estos ciclos son 5 y están sincronizados en un período de 26 mil años, el que correspondería a la vuelta de nuestro Sistema Solar en torno a Alcione, estrella central del cúmulo de las Pléyades. Hoy nos encontramos en el quinto y último de estos ciclos, el que llegaría a su fin en el atardecer del 22 de diciembre de 2012, momento astronómico que coincidiría con el levantamiento de las Pléyades en oriente y el hundimiento de Venus en occidente (para los Maya, Venus era un símbolo de muerte y/o transmutación).
- Hernán Acosta, difusor de esta propuesta, habla de que este ciclo terminará a partir del atardecer del 22 de diciembre de 2012 ,por lo tanto la fecha en que se completa el Baktún 13 sería el 23 de diciembre de 2012 ( Sol 13, Ascensional del Ser). Ello, porque sus casi 17 años de trabajo metódico y personal con el Tzolkin lo han llevado a establecer una certeza vivencial respecto a que las energías de cada día (umbrales galácticos) entran en el atardecer del día anterior.
- Si consideramos al Tzolkin como una matriz circular de tiempo-espacio que en su giro abarca un período de 260 días, iniciándose con el umbral galáctico Dragón 1, Radiante del propósito y concluyendo con Sol 13, Ascensional del Ser, la fecha gregoriana 23 de diciembre de 2012, tendría que corresponder obligatoriamente al umbral galáctico Maya Sol 13, Ascensional del Ser.
- El trabajo más conocido por la mayoría de las personas y que se ha difundido hasta el momento, es el Calendario de 13 lunas propuesto por José Argüelles. Esta propuesta se basa en la fecha 26 de julio, fecha de sincronización con el calendario gregoriano y que además se celebra como el “año nuevo Maya”. Si esto fuese cierto, los cálculos deberían ser congruentes con lo expresado en el punto anterior. Pero al operar en el Tzolkin con esta fecha, el día 22 de diciembre de 2012 corresponde a Estrella 13, Ascensional del ser; y el día 23 de diciembre de 2012, a Gota de rocío 1, Radiante del propósito. Esto genera una diferencia de 52 días faltantes para que se complete el giro del Tzolkin.
Si consideramos que al día de hoy toda la información matemática y astronómica asentada en las estelas y códices Maya es de una impresionante exactitud, un margen de desfase de 52 días sería impensado. No es el afán, tanto del autor como de esta página web, desvalorar el trabajo de José Argüelles. Es más, sin su trabajo Hernán Acosta no podría haber realizado el suyo; es y será un excelente aporte en el tránsito desde la tercera a la cuarta dimensión.
Sin embargo, la estación de término del proceso de embriogénesis de la actual humanidad incorporada es la quinta dimensión.
Y el Tzolkin es su vehículo.